Ismael Benito

Soy doctorando en ingeniería y profe associado en @UniBarcelona. Como buen catalán hago cosas, concretamente en @recercaprecaria, @EUiAUniversitat y @cjbcn.

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Blog Personal y nada musical de Isman Siete (Ismael Benito)

La lucha por el NO desde la izquierda del “Sí, se puede!”

Reflexión

11 Septiembre, 2015

Este artículo, que de paso reactiva el blog, es un resumen de diferentes charlas, debates, y “discusiones” que ido teniendo durante las últimas semanas sobre las próximas elecciones en Catalunya. Es una forma de ordenar ideas, y de paso intentar hacer un mínimo análisis de la situación. Obviamente en el artículo se pueden entrever mis simpatías hacía unas candidaturas u otras. Allá vamos:

 

Unas elecciones no pueden ser la sustitución de un referéndum

Creo que es importante partir de este punto. Estas elecciones se han construido, aparentemente, como la sustitución del fallido referéndum del pasado 9 de noviembre de 2014. En este sentido, existe una campaña mediática y social con agentes muy importantes de la sociedad catalana favoreciendo esta visión de las mismas.

Sin embargo, existen otros actores que han insistido en la desestimación de esta visión. Algunos de estos actores son propiamente los voceros de la clase dominante del bloque no independentista. Que usando las mismas herramientas para generar discurso que la clase dominante del bloque independentista, ha deslegitimado a diestro y siniestro estas elecciones.

Entre todo el coche mediático y político, controlado por estas caras de la clase dominante se encuentra al menos otra actriz: la clase trabajadora. La enorme cantidad de gente trabajadora que quiere votar. El problema, es qué quiere votar este conjunto de personas. Bastantes, quizá muchos no se preocupen por el programa político que votan. Seguramente, muchos de ellos y ellas acepten la polarización del conflicto y quieran votar en un eje Sí-o-No.

Y aquí, es donde la realidad se impone. Que hacemos con toda aquella gente que, votando Sí o No en el eje nacional quieren votar, quieren democráticamente incidir sobre el futuro sobre su país. Quieren votar sobre TODO para decidir sobre TODO. El escenario polarizado se torna falso y teatral. Por eso, CSQEP no es UDC, ni la CUP, CDC. Esa realidad caprichosa que siempre se le ha impuesto a la izquierda, se impondrá en estas elecciones.

 

Catalunya, Sí Que Es Pot como coalición electoral

CSQEP es una coalición electoral entre Podem, Iniciativa per Catalunya-Verds, Esquerra Unida i Alternativa. Sí, habéis leído bien. Una coalición, al menos a día de hoy. Este hecho no le resta todos los pasos de superación del marco anterior en que se encontraban estacadas las propuestas que ahora contiene esta coalición.

Me explico, no considero la Unidad Popular como un concepto abstracto. Sería profundamente irrespetuoso con el trabajo diario de miles de personas, y además sería completamente erróneo, desde un punto de vista materialista. La Unidad Popular, según yo la entiendo, es un conjunto de experiencias donde la organización de la clase trabajadora ha sido exitosa. Este éxito, por tanto no se puede medir en unidades absolutas, sino que debe ser contrastado contra la realidad misma donde se ha dado esta unidad popular.

Pondré un ejemplo, Barcelona en Comú puede y debe ser considerado una experiencia de unidad popular. Entre otras hechos, BeC ha conseguido que diferentes espacios de organización de la clase obrera de Nou Barris se hayan unido para tener un programa común, una hoja de ruta común y estén hablando de problemas en común. Aunque, la regidora del distrito de Nou Barris sea escogida por unas cuotas de partido en los primeros puestos de la lista electoral de BeC. CSQEP aun no ha demostrado su potencialidad como organizador de la clase trabajadora, y por tempos, deberá hacerlo después de las elecciones, cosa que también es posible.

 

El voto del NO de la clase trabajadora 

Existe una nada despreciable cantidad de personas de clase trabajadora que se no se sienten identificadas con el proceso independentistas. La CUP ha hecho intentos nada despreciables por intentar llegar a esta parte de la clase trabajadora. El liderazgo de uno de los impulsores de la asociación SUMATE (despreciada por otros agentes como ANC o Omnium), como primera cabeza de CUP-Crida Constituent, o el continuo trabajo de base en muchos pueblos y barrios, donde la CUP representa también la esencia del “Sí, se puede”.

Esto, provoca que los sectores de la clase trabajadora nítidamente independentistas, o aquellos que no tengan tantas contradicciones con la propuesta de la CUP puedan votar un programa económico y social de izquierdas sin muchas contradicciones. Hay que tener en cuenta que una de las principales contradicciones que maneja este sector es el hecho de que existe un escenario donde la CUP-Crida Constituent podria hacer president a Artur Mas.

En este escenario, hay que preguntarse que pasa con la clase trabajadora donde las CUP con su candidatura no va a llegar. Esa clase trabajadora que va a dirigir su opción de voto a candidatura del “NO”, y que como ya he comentado están alineadas con la clase dominante no independentista.

 

La hegemonía de la clase dominante en Catalunya en el post-27S

Existe la posibilidad que el escenario post-27S, sea algo parecido a tener a Ciudadanos como segunda fuerza en el parlamento catalán. O tercera, o cuarta. No importa. Lo realmente importante es saber observar cuanto voto de la clase trabajadora va ir a parar a opciones de régimen, desde el sector no independentista, en concreto: PP, UDC, Cs y PSC, representan esas opciones.

Esta claro, y no es un misterio que CDC integrada en Junts Pel Sí, tiene una ponderación notoria (60%) en la lista. CDC representa lo mismo en el ámbito económico y social que sus antiguos compañeros UDC así como las otras opciones de régimen. De régimen, ya que no cuestiona ni nunca cuestionara la inclusión de una Catalunya independiente en la OTAN. Por mucho que aquí el resultado fuese un NO en su día.

Independientemente del resultado sobre el eje nacional, que en número de votos dará una lectura de mínimos sobre estado de la cuestión, la correlación de fuerzas en el eje económico-social puede ser determinante para continuidad del proceso, o para su necesaria reconducción por y para las clases populares.

 

CSQEP como aval del procés y del catalanismo popular

Delante de este escenario, todo parece indicar que CSQEP va a dirigir todos sus esfuerzos hacía frenar ese voto masivo al liberalismo económico de PP, PSOE y Cs. CSQEP se sitúa entonces como la candidatura del “Sí, se puede!” que buscará ganar el voto del NO por la izquierda. Y ya se la sitúa a día de hoy, y se la seguirá bombardeando, como una de las candidaturas del NO, sin ser esto cierto.

Se puede inferir que, para que el proceso independentista-constituyente sea favorable a la clase trabajadora, CSQEP no se debe tomar ni como una candidatura del NO, ni como una candidatura de negación de la unidad popular. CSQEP es el resultado de la superación de un marco previo de la herencia del PSUC, que tiene la enorme tarea de no fallar a la clase trabajadora de Catalunya para ganar la hegemonía de clase y trastocar el proceso para hacerlo extensivo al catalismo popular, que era inclusivo e integrador por definición.

El miedo a que opciones como la CUP o CSQEP hegemonicen el proceso, no es por un posible alejamiento de una DUI. Es miedo de clase, que se transfiere de la clase dominante a la clase subalterna en forma de miedo cultural. Por suerte, existen estos actores que se saben diferenciar o deberían* de este miedo. Y trabajan por la unidad de la clase trabajadora.

La campaña recién empieza. O más bien lleva en marcha desde hace años. Próximo acto 27 de setiembre. Y el 28 de setiembre, ¿qué?


*Basta ya de acusaciones entre CUP-CSQEP. Y enseñen un poco mas de lo que era el PSUC al señor Pablo Iglesias.

 

  

Ismael Benito Altamirano.
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